nena
Nena, en la noche brillan las estrellas, con tu mirada, rompes cadenas, son centellas. Bailamos en la sombra, ritmo de la selva, cada paso que tomas, el mundo se revela. Sueños en el aire, como humo en la brisa, tus labios son el fuego, encienden la risa. Caminos de oro, donde el sol no se esconde, tus ojos son el mapa, el destino responde. Eres un misterio, un eco del destino, cada palabra tuya, me lleva a un camino. Bajo la luna llena, susurros y promesas, en este juego de amor, somos las piezas. Nena, el tiempo vuela, no hay espacio para el miedo, en tus brazos encuentro, lo que siempre he querido. La noche nos abraza, como un abrazo eterno, en un baile sin fin, tú y yo, fuego interno. En la noche oscura, brillan luces de neón, sueños perdidos, navegando en mi razón. Cada paso firme, en el ritmo de la calle, sangre en el suelo, pero nunca me falle. Miradas que matan, como cuchillos de hielo, en un mundo cruel, donde el amor es un duelo. Respira profundo, siente el pulso del viento, la vida es un juego, y yo soy el argumento. Bailando con sombras, en un vals de desvelo, las estrellas susurran, secretos del cielo. Soy el eco del barrio, el susurro del día, cada verso que escupo, es pura energía. Rimas como balas, disparando sin miedo, la verdad en mis líneas, como fuego en el dedo. Conectando las almas, en esta melodía, somos uno en la lucha, en esta sinfonía.
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Nena, en la noche brillan las estrellas, con tu mirada, rompes cadenas, son centellas. Bailamos en la sombra, ritmo de la selva, cada paso que tomas, el mundo se revela. Sueños en el aire, como humo en la brisa, tus labios son el fuego, encienden la risa. Caminos de oro, donde el sol no se esconde, tus ojos son el mapa, el destino responde. Eres un misterio, un eco del destino, cada palabra tuya, me lleva a un camino. Bajo la luna llena, susurros y promesas, en este juego de amor, somos las piezas. Nena, el tiempo vuela, no hay espacio para el miedo, en tus brazos encuentro, lo que siempre he querido. La noche nos abraza, como un abrazo eterno, en un baile sin fin, tú y yo, fuego interno. En la noche oscura, brillan luces de neón, sueños perdidos, navegando en mi razón. Cada paso firme, en el ritmo de la calle, sangre en el suelo, pero nunca me falle. Miradas que matan, como cuchillos de hielo, en un mundo cruel, donde el amor es un duelo. Respira profundo, siente el pulso del viento, la vida es un juego, y yo soy el argumento. Bailando con sombras, en un vals de desvelo, las estrellas susurran, secretos del cielo. Soy el eco del barrio, el susurro del día, cada verso que escupo, es pura energía. Rimas como balas, disparando sin miedo, la verdad en mis líneas, como fuego en el dedo. Conectando las almas, en esta melodía, somos uno en la lucha, en esta sinfonía.