En la calle suena el eco, ritmo que nunca muere,
En la calle suena el eco, ritmo que nunca muere, con el fuego en mis venas, la pasión nunca se frene. Bajo luces de neón, el destino se presiente, cada verso que despliego, es un golpe en el presente. Miro al horizonte, sueños flotan como humo, cada paso que doy, construyo mi propio rumbo. Voces en la mente, susurros de un pasado, pero ahora soy el rey, en este juego sagrado. Caminando entre sombras, el miedo no me ataca, con la fuerza de un león, mi espíritu no se apaga. Cada rima es un balazo, directo al corazón, en este juego de vida, yo tengo la razón. Sangre, sudor y lágrimas, la esencia de mi arte, pintando con palabras, cada trazo es un estandarte. En la cima del mundo, mi voz retumba y estalla, con el ritmo en mis venas, este fuego nunca calla. A veces la vida me lanza fracasos, caigo y me levanto, rompo los lazos, sigo adelante, no miro hacia atrás, mis sueños son fuego, nunca se van a apagar. En la calle aprendí de las lecciones, cada golpe me forja, son mis conexiones, el dolor es un maestro que nunca se rinde, en la lucha constante, mi espíritu brinde. Miro hacia el futuro, la meta es clara, las sombras del pasado no me desampara, con cada paso firme, el camino se traza, la historia se escribe, yo soy la amenaza. Las voces del miedo intentan callar, pero en mi pecho el ritmo empieza a gritar, fracasos son peldaños, subo sin cesar, la vida es un juego, y yo voy a ganar.
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En la calle suena el eco, ritmo que nunca muere, con el fuego en mis venas, la pasión nunca se frene. Bajo luces de neón, el destino se presiente, cada verso que despliego, es un golpe en el presente. Miro al horizonte, sueños flotan como humo, cada paso que doy, construyo mi propio rumbo. Voces en la mente, susurros de un pasado, pero ahora soy el rey, en este juego sagrado. Caminando entre sombras, el miedo no me ataca, con la fuerza de un león, mi espíritu no se apaga. Cada rima es un balazo, directo al corazón, en este juego de vida, yo tengo la razón. Sangre, sudor y lágrimas, la esencia de mi arte, pintando con palabras, cada trazo es un estandarte. En la cima del mundo, mi voz retumba y estalla, con el ritmo en mis venas, este fuego nunca calla. A veces la vida me lanza fracasos, caigo y me levanto, rompo los lazos, sigo adelante, no miro hacia atrás, mis sueños son fuego, nunca se van a apagar. En la calle aprendí de las lecciones, cada golpe me forja, son mis conexiones, el dolor es un maestro que nunca se rinde, en la lucha constante, mi espíritu brinde. Miro hacia el futuro, la meta es clara, las sombras del pasado no me desampara, con cada paso firme, el camino se traza, la historia se escribe, yo soy la amenaza. Las voces del miedo intentan callar, pero en mi pecho el ritmo empieza a gritar, fracasos son peldaños, subo sin cesar, la vida es un juego, y yo voy a ganar.