EL MONSTRUO NO VIVE BAJO LA CAMA

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EL MONSTRUO NO VIVE BAJO LA CAMA

EL MONSTRUO NO VIVE BAJO LA CAMA Mamá dice… que los monstruos no existen. Pero todas las noches… escucho uno respirar. Siempre llegan las diez y la casa cambia de piel,
las paredes hacen ruido como queriendo correr,
mi reloj va más despacio cuando empieza a oscurecer 
porque en la noche vuelve aquello que no se vencer. Mi linterna es un castillo, mi colchón un fortín,
los soldados son muñecos defendiendo mi dormir,
yo les digo: “Si entra el malo no lo dejen subir”,
aunque dentro de mi pecho ya aprendí lo que es huir. Cada paso por el suelo hace temblar el pasillo,
cada sombra en la pared hace más largo el bolsillo
donde guardo los dibujos que jamás le he enseñaré 
porque el monstruo rompe todo lo que un niño hace con fe Mamá dice que me duerma, que mañana saldrá el sol,
pero noto que su voz cada vez tiene menos color,
cuando habla me sonríe, cuando calla siento horror,
como un árbol que florece mientras muere el corazon Si esta noche vuelve el monstruo a llamar en mi portal,
yo prometo no hacer ruido, no llorar ni respirar,
dicen que cuando me escondo deja de buscar,
pero siempre encuentra el miedo antes que mi lugar. Si mañana sale el sol y me vuelven a preguntar,
dibujaré una sonrisa para no preocupar,
porque hay niños que aprendieron demasiado pronto ya,
que a veces el silencio también sirve pa’ gritar. En el cole me preguntan por qué llevo ese color,
yo respondo que jugando me caí alrededor,
la maestra me acaricia, dice: “Todo irá mejor”,
pero hay verdades que no caben en la voz de un menor. Mi mejor amigo insiste: “Ven a casa a merendar”,
yo le digo cualquier cosa para no tener que entrar,
porque nunca invito a nadie, nadie puede imaginar,
que el monstruo odia las visitas cuando empieza a despertar. Tengo un perro que me sigue por cualquier habitación,
cuando escucha ciertos pasos se esconde tras el sillón,
él tampoco ladra nunca, conoce bien la situación,
hasta el animal entiende lo que calla el corazón. Hay un marco en el pasillo con la foto familiar,
donde todos sonreímos mirando a la cámara,
yo la miro muchas veces intentando descifrar,
en qué momento esa foto dejó de decir verdad. A veces sueño que vuelo muy por encima del tejado,
que la luna me recoge y me lleva de la mano,
que despierto en una casa donde nadie grita tanto,
y descubro que los sueños también lloran al levantarnos. Si esta noche vuelve el monstruo a llamar en mi portal,
yo prometo no hacer ruido, no llorar ni respirar,
dicen que cuando me escondo deja de buscar,
pero siempre encuentra el miedo antes que mi lugar. Si mañana sale el sol y me vuelven a preguntar,
dibujaré una sonrisa para no preocupar,
porque hay niños que aprendieron demasiado pronto ya,
que a veces el silencio también sirve pa gritar Hoy el cielo estaba quieto… demasiado Como si el viento supiera que algo iba a terminar. Escuché girar la llave… otra vez volvió el metal. Cada paso por el pasillo me hizo dejar de respirar. Corrí directo hasta mi cuarto, me escondí bajo el colchón. Abracé fuerte mi almohada como si fuera protección. Entonces oí a mi madre… ya no era igual su voz. Me llamaba por mi nombre… pero se rompía en dolor. Quise correr hacia ella… quise abrir aquella puerta… pero el miedo me abrazaba y el silencio me condena. Fue entonces… cuando entendí la verdad. Nunca tuvo garras… Ni colmillos al sonreír. Nunca tuvo ojos rojos… ni aprendió a rugir. Vestía igual que cualquiera. Saludaba al salir. Nadie veía al monstruo… porque sabía fingir. Los verdaderos monstruos no se esconden bajo la cama… Se esconden detrás de una sonrisa. Llegaba siempre con llaves. Dormía dentro de casa. Se sentaba en nuestra mesa. Besaba a mamá al salir. Y cuando el barrio dormía… el monstruo… era mi padre. Si alguna noche un niño dice que tiene miedo al dormir,
no le hables de fantasmas sin pararte a descubrir,
que hay heridas invisibles que no saben describir,
y monstruos con rostro humano que se esconden al vivir. Si mañana escuchas risas de un pequeño al caminar,
cuídalas como un tesoro, no las dejes apagar,
porque un monstruo no da miedo por tener un aspecto atroz… da miedo… cuando lleva la cara de alguien a quien deberías poder abrazar. Hay monstruos… que nunca salen en los cuentos. Porque viven… entre nosotros.

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9 days ago

EL MONSTRUO NO VIVE BAJO LA CAMA Mamá dice… que los monstruos no existen. Pero todas las noches… escucho uno respirar. Siempre llegan las diez y la casa cambia de piel,
las paredes hacen ruido como queriendo correr,
mi reloj va más despacio cuando empieza a oscurecer 
porque en la noche vuelve aquello que no se vencer. Mi linterna es un castillo, mi colchón un fortín,
los soldados son muñecos defendiendo mi dormir,
yo les digo: “Si entra el malo no lo dejen subir”,
aunque dentro de mi pecho ya aprendí lo que es huir. Cada paso por el suelo hace temblar el pasillo,
cada sombra en la pared hace más largo el bolsillo
donde guardo los dibujos que jamás le he enseñaré 
porque el monstruo rompe todo lo que un niño hace con fe Mamá dice que me duerma, que mañana saldrá el sol,
pero noto que su voz cada vez tiene menos color,
cuando habla me sonríe, cuando calla siento horror,
como un árbol que florece mientras muere el corazon Si esta noche vuelve el monstruo a llamar en mi portal,
yo prometo no hacer ruido, no llorar ni respirar,
dicen que cuando me escondo deja de buscar,
pero siempre encuentra el miedo antes que mi lugar. Si mañana sale el sol y me vuelven a preguntar,
dibujaré una sonrisa para no preocupar,
porque hay niños que aprendieron demasiado pronto ya,
que a veces el silencio también sirve pa’ gritar. En el cole me preguntan por qué llevo ese color,
yo respondo que jugando me caí alrededor,
la maestra me acaricia, dice: “Todo irá mejor”,
pero hay verdades que no caben en la voz de un menor. Mi mejor amigo insiste: “Ven a casa a merendar”,
yo le digo cualquier cosa para no tener que entrar,
porque nunca invito a nadie, nadie puede imaginar,
que el monstruo odia las visitas cuando empieza a despertar. Tengo un perro que me sigue por cualquier habitación,
cuando escucha ciertos pasos se esconde tras el sillón,
él tampoco ladra nunca, conoce bien la situación,
hasta el animal entiende lo que calla el corazón. Hay un marco en el pasillo con la foto familiar,
donde todos sonreímos mirando a la cámara,
yo la miro muchas veces intentando descifrar,
en qué momento esa foto dejó de decir verdad. A veces sueño que vuelo muy por encima del tejado,
que la luna me recoge y me lleva de la mano,
que despierto en una casa donde nadie grita tanto,
y descubro que los sueños también lloran al levantarnos. Si esta noche vuelve el monstruo a llamar en mi portal,
yo prometo no hacer ruido, no llorar ni respirar,
dicen que cuando me escondo deja de buscar,
pero siempre encuentra el miedo antes que mi lugar. Si mañana sale el sol y me vuelven a preguntar,
dibujaré una sonrisa para no preocupar,
porque hay niños que aprendieron demasiado pronto ya,
que a veces el silencio también sirve pa gritar Hoy el cielo estaba quieto… demasiado Como si el viento supiera que algo iba a terminar. Escuché girar la llave… otra vez volvió el metal. Cada paso por el pasillo me hizo dejar de respirar. Corrí directo hasta mi cuarto, me escondí bajo el colchón. Abracé fuerte mi almohada como si fuera protección. Entonces oí a mi madre… ya no era igual su voz. Me llamaba por mi nombre… pero se rompía en dolor. Quise correr hacia ella… quise abrir aquella puerta… pero el miedo me abrazaba y el silencio me condena. Fue entonces… cuando entendí la verdad. Nunca tuvo garras… Ni colmillos al sonreír. Nunca tuvo ojos rojos… ni aprendió a rugir. Vestía igual que cualquiera. Saludaba al salir. Nadie veía al monstruo… porque sabía fingir. Los verdaderos monstruos no se esconden bajo la cama… Se esconden detrás de una sonrisa. Llegaba siempre con llaves. Dormía dentro de casa. Se sentaba en nuestra mesa. Besaba a mamá al salir. Y cuando el barrio dormía… el monstruo… era mi padre. Si alguna noche un niño dice que tiene miedo al dormir,
no le hables de fantasmas sin pararte a descubrir,
que hay heridas invisibles que no saben describir,
y monstruos con rostro humano que se esconden al vivir. Si mañana escuchas risas de un pequeño al caminar,
cuídalas como un tesoro, no las dejes apagar,
porque un monstruo no da miedo por tener un aspecto atroz… da miedo… cuando lleva la cara de alguien a quien deberías poder abrazar. Hay monstruos… que nunca salen en los cuentos. Porque viven… entre nosotros.

7 days ago

mí madre murió con 49 años 🕊️ he denunciado abusos desde pequeña estando con la assistenta social rompamos el silencio puras letras que desvelan los monstruos olee tuu me sabe mal lo que has sufrir 😭 💔🫂🙏🍀✨

2
7 days ago

Yooo 😱

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