no confíes en nadie - baylor lyxer
la traicion No viene de tus enemigos viene de la gente mas apreciada (Estribillo) Largo el camino, pesada la losa, no temo al de afuera, su bala es curiosa. El golpe que sangra, la daga afilada, no viene del frente, viene de la morada. La traición no ruge, susurra en la almohada, de la gente más preciada, la más apreciada. (Verso 1) Caminé entre sombras, blindado el corazón, esquivando lobos con mala intención. Pero el lobo hambriento te enseña los dientes, el ángel fingido te abraza y te miente. El enemigo claro te da su desprecio, el falso aliado te envidia en silencio. Brindé en tu mesa, te di mi pan, y tu brindis era el filo de Satán. No fue un extraño quien abrió la herida, fue quien conocía toda mi vida. El mapa de mis miedos, la llave de mi casa, el que si me caigo, no me levanta, me pasa. Por encima, sonriendo, con aires de hermano, mientras clava el puñal con su propia mano. (Estribillo) Largo el lamento, eterna la losa, no temo al de afuera, su bala es curiosa. El golpe que sangra, la daga afilada, no viene del frente, viene de la morada.
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la traicion No viene de tus enemigos viene de la gente mas apreciada (Estribillo) Largo el camino, pesada la losa, no temo al de afuera, su bala es curiosa. El golpe que sangra, la daga afilada, no viene del frente, viene de la morada. La traición no ruge, susurra en la almohada, de la gente más preciada, la más apreciada. (Verso 1) Caminé entre sombras, blindado el corazón, esquivando lobos con mala intención. Pero el lobo hambriento te enseña los dientes, el ángel fingido te abraza y te miente. El enemigo claro te da su desprecio, el falso aliado te envidia en silencio. Brindé en tu mesa, te di mi pan, y tu brindis era el filo de Satán. No fue un extraño quien abrió la herida, fue quien conocía toda mi vida. El mapa de mis miedos, la llave de mi casa, el que si me caigo, no me levanta, me pasa. Por encima, sonriendo, con aires de hermano, mientras clava el puñal con su propia mano. (Estribillo) Largo el lamento, eterna la losa, no temo al de afuera, su bala es curiosa. El golpe que sangra, la daga afilada, no viene del frente, viene de la morada.