LAS CARTAS DEL CAJÓN
@lunaticg_99 LAS CARTAS DEL CAJÓN Hay heridas que no sangran… pero nunca terminan de cerrar. Cinco de la mañana, suena el viejo despertador, café frío en la cocina y un uniforme sin color, otro día persiguiendo unas monedas por sudor, para que a su hija nunca le faltara lo mejor. La veía dormidita cuando iba a trabajar, un beso sobre la frente antes de salir del hogar, prometiéndose en silencio que algún día iba a parar, pero siempre había facturas imposibles de ignorar. Ella dibujaba casas, corazones y cometas, él cargaba cajas grandes con las manos ya completas, ella preguntaba siempre: ”¿Papá, cuándo juegas?” y él respondía: “Pronto, princesa, cuando arregle algunas cuentas.” Pero el tiempo no esperaba ni escuchaba explicaciones, iba robando momentos entre turnos y obligaciones, y las fotos del salón cambiaban las proporciones, porque ella crecía rápido y él acumulaba decepciones Y las cartas del cajón siguen hablando por los dos, de promesas que el reloj convirtió en polvo y en adiós, yo quería darte el mundo y se me fue la vida entera, persiguiendo un horizonte que jamás crucé siquiera. Y las cartas del cajón guardan todo el corazón, cada lágrima escondida entre tinta y decepción, porque a veces por cuidar lo que amamos con pasión, olvidamos que el tesoro estaba en nuestra habitación. Pasaron años volando como hojas en tormenta, la pequeña ya era adulta aunque a él no le callera en cuenta, seguía haciendo horas extras para aumentar la renta, mientras la distancia entre los dos crecía lenta. Llegó un día señalado, graduación en la ciudad, ella soñaba con verlo sonreír desde el lugar, pero el jefe llamó urgente: “Tienes que venir a currar.” y otra silla quedó vacía difícil de explicar. Aquella noche la encontró llorando en la escalera, con el diploma en las manos y la ilusión en la papelera ella dijo: “No te culpo, sé que luchas como puedes…” pero hay frases que aunque curen dejan precisas marcas que duelen . Él sintió por vez primera un peso dentro del pecho, como si todos los años le cayeran de nuevo, comprendiendo demasiado tarde aquel viejo consejo: “Hay ausencias que el dinero nunca compra de regreso.” Y las cartas del cajón siguen hablando por los dos, de promesas que el reloj convirtió en polvo y en adiós, yo quería darte el mundo y se me fue la vida entera, persiguiendo un horizonte que jamás crucé siquiera. Y las cartas del cajón guardan todo el corazón, cada lágrima escondida entre tinta y decepción, porque a veces por cuidar lo que amamos con pasión, olvidamos que el tesoro estaba en nuestra habitación Los años fueron pasando, llegó el pelo color nieve, las rodillas ya dolían, respirar tampoco era leve, una tarde en el hospital comprendió que el tiempo es breve, y que la vida no pregunta si estás listo o si te atreves. Pidió una caja pequeña que guardaba en un rincón, llena de cartas antiguas protegidas del carbón, eran dibujos, mensajes, cada fecha y ocasión, que su hija había escrito reclamando su atención. “Papá, hoy marqué un gol.” “Papá, hoy aprendí a leer.” “Papá, gané un concurso y te quería agradecer.” “Papá, cuando seas libre tenemos mucho que hacer.” Cada línea era una espada imposible de esconder. Las leyó durante horas con las manos temblorosas, recordando oportunidades que jamás fueron de rosas, hasta que entró su hija y entre lágrimas hermosas le tomó la mano en calma para decirle otras cosas. “No te guardo ningún odio, tú luchaste como pudiste, yo sé bien que cada ausencia fue por todo lo que diste, y aunque hubo días difíciles y momentos muy tristes, siempre fuiste mi héroe… aunque nunca lo dijiste.” Y las cartas del cajón ya no hablan de dolor, porque el amor verdadero sobrevive al error, aunque el tiempo nos castigue y nos robe la ocasión, siempre queda una palabra para pedir perdón. Y las cartas del cajón hoy descansan junto al sol, como prueba de que a veces también sana el corazón, porque nunca es demasiado tarde para comprender, que la riqueza más grande es tener a quien querer. La vida pasa deprisa… Y cuando quieras darte cuenta, el dinero que ganaste ya no podrá comprarte el tiempo que perdiste.
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@lunaticg_99 LAS CARTAS DEL CAJÓN Hay heridas que no sangran… pero nunca terminan de cerrar. Cinco de la mañana, suena el viejo despertador, café frío en la cocina y un uniforme sin color, otro día persiguiendo unas monedas por sudor, para que a su hija nunca le faltara lo mejor. La veía dormidita cuando iba a trabajar, un beso sobre la frente antes de salir del hogar, prometiéndose en silencio que algún día iba a parar, pero siempre había facturas imposibles de ignorar. Ella dibujaba casas, corazones y cometas, él cargaba cajas grandes con las manos ya completas, ella preguntaba siempre: ”¿Papá, cuándo juegas?” y él respondía: “Pronto, princesa, cuando arregle algunas cuentas.” Pero el tiempo no esperaba ni escuchaba explicaciones, iba robando momentos entre turnos y obligaciones, y las fotos del salón cambiaban las proporciones, porque ella crecía rápido y él acumulaba decepciones Y las cartas del cajón siguen hablando por los dos, de promesas que el reloj convirtió en polvo y en adiós, yo quería darte el mundo y se me fue la vida entera, persiguiendo un horizonte que jamás crucé siquiera. Y las cartas del cajón guardan todo el corazón, cada lágrima escondida entre tinta y decepción, porque a veces por cuidar lo que amamos con pasión, olvidamos que el tesoro estaba en nuestra habitación. Pasaron años volando como hojas en tormenta, la pequeña ya era adulta aunque a él no le callera en cuenta, seguía haciendo horas extras para aumentar la renta, mientras la distancia entre los dos crecía lenta. Llegó un día señalado, graduación en la ciudad, ella soñaba con verlo sonreír desde el lugar, pero el jefe llamó urgente: “Tienes que venir a currar.” y otra silla quedó vacía difícil de explicar. Aquella noche la encontró llorando en la escalera, con el diploma en las manos y la ilusión en la papelera ella dijo: “No te culpo, sé que luchas como puedes…” pero hay frases que aunque curen dejan precisas marcas que duelen . Él sintió por vez primera un peso dentro del pecho, como si todos los años le cayeran de nuevo, comprendiendo demasiado tarde aquel viejo consejo: “Hay ausencias que el dinero nunca compra de regreso.” Y las cartas del cajón siguen hablando por los dos, de promesas que el reloj convirtió en polvo y en adiós, yo quería darte el mundo y se me fue la vida entera, persiguiendo un horizonte que jamás crucé siquiera. Y las cartas del cajón guardan todo el corazón, cada lágrima escondida entre tinta y decepción, porque a veces por cuidar lo que amamos con pasión, olvidamos que el tesoro estaba en nuestra habitación Los años fueron pasando, llegó el pelo color nieve, las rodillas ya dolían, respirar tampoco era leve, una tarde en el hospital comprendió que el tiempo es breve, y que la vida no pregunta si estás listo o si te atreves. Pidió una caja pequeña que guardaba en un rincón, llena de cartas antiguas protegidas del carbón, eran dibujos, mensajes, cada fecha y ocasión, que su hija había escrito reclamando su atención. “Papá, hoy marqué un gol.” “Papá, hoy aprendí a leer.” “Papá, gané un concurso y te quería agradecer.” “Papá, cuando seas libre tenemos mucho que hacer.” Cada línea era una espada imposible de esconder. Las leyó durante horas con las manos temblorosas, recordando oportunidades que jamás fueron de rosas, hasta que entró su hija y entre lágrimas hermosas le tomó la mano en calma para decirle otras cosas. “No te guardo ningún odio, tú luchaste como pudiste, yo sé bien que cada ausencia fue por todo lo que diste, y aunque hubo días difíciles y momentos muy tristes, siempre fuiste mi héroe… aunque nunca lo dijiste.” Y las cartas del cajón ya no hablan de dolor, porque el amor verdadero sobrevive al error, aunque el tiempo nos castigue y nos robe la ocasión, siempre queda una palabra para pedir perdón. Y las cartas del cajón hoy descansan junto al sol, como prueba de que a veces también sana el corazón, porque nunca es demasiado tarde para comprender, que la riqueza más grande es tener a quien querer. La vida pasa deprisa… Y cuando quieras darte cuenta, el dinero que ganaste ya no podrá comprarte el tiempo que perdiste.
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cada vez que la escucho saco algo nuevo como una peli pedazo de artista 🎧😃🧠✍️🤯
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buena hermano WOW ⚡ Bars: Great 🎉 Delivery: Great 🎉 Impression: Great 🎉
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