sin permiso
Verso 1 No me persigo si la suerte tarda en aparecer, sé que todo tiene un tiempo y lo voy a comprender. Mientras muchos desesperan por llegar primero, yo construyo cada paso con esfuerzo verdadero. Vi la envidia disfrazada de sonrisa y amistad, vi personas que cambiaron cuando olieron la oportunidad. Pero sigo siendo el mismo que soñaba de pibe, el que nunca se rindió aunque la vida lo castigue. A veces siento el peso de las cuentas y el pasado, de los planes que no salieron como había imaginado. Pero nunca bajo los brazos, nunca pierdo la visión, porque el fuego de mis sueños sigue vivo en el corazón. Estribillo No me persigo, no me corro del camino, siempre firme aunque se complique el destino. No me persigo, porque aprendí la lección, lo que es para uno llega sin pedir autorización. Verso 2 La calle me enseñó más que cualquier universidad, a distinguir la mentira de la verdadera lealtad. A valorar el abrazo cuando el mundo se hace frío, y a remar contra la corriente cuando todos van al río. Hoy no busco aprobación ni tampoco aceptación, porque aprendí que la confianza nace dentro del corazón. Y aunque falte mucho tramo para llegar a la cima, voy dejando mi verdad escrita en cada rima.
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Verso 1 No me persigo si la suerte tarda en aparecer, sé que todo tiene un tiempo y lo voy a comprender. Mientras muchos desesperan por llegar primero, yo construyo cada paso con esfuerzo verdadero. Vi la envidia disfrazada de sonrisa y amistad, vi personas que cambiaron cuando olieron la oportunidad. Pero sigo siendo el mismo que soñaba de pibe, el que nunca se rindió aunque la vida lo castigue. A veces siento el peso de las cuentas y el pasado, de los planes que no salieron como había imaginado. Pero nunca bajo los brazos, nunca pierdo la visión, porque el fuego de mis sueños sigue vivo en el corazón. Estribillo No me persigo, no me corro del camino, siempre firme aunque se complique el destino. No me persigo, porque aprendí la lección, lo que es para uno llega sin pedir autorización. Verso 2 La calle me enseñó más que cualquier universidad, a distinguir la mentira de la verdadera lealtad. A valorar el abrazo cuando el mundo se hace frío, y a remar contra la corriente cuando todos van al río. Hoy no busco aprobación ni tampoco aceptación, porque aprendí que la confianza nace dentro del corazón. Y aunque falte mucho tramo para llegar a la cima, voy dejando mi verdad escrita en cada rima.