**CardioNal**
En una soledad de lengua muerta para una ciudad sorda, con señales que reflejan la misma decadencia en mi cuerpo y su tierra envenenada, el jale es como arcilla. La arcilla es como un mar, a veces seco, y cuando no está seco es podredumbre que fluye —seminal— en un desierto de la toxicidad en carne viva. La arcilla se despierta. Habla la soledad a su guarida. La arcilla se despierta, ilusionada, cual si no fuese ausencia la cruel vida. El eco del silencio hace las voces como melancolías. Igual nacen los cardos en los jales y fornican la sarna con los perros. Pensando como perro, en los desechos, la vida se demuestra inevitable. La ausencia no está sola. El cenit de los vientos laterales —como arriba es abajo—, en espirales, hace de mis recuerdos corporales la estúpida pasión por una aurora de antaño carcomida. La ausencia me convoca, con espinas, como a esbozar la Rosa de los Vientos, donde habré de soltar unas cenizas trazadas con la magia de mi gurbia —segada en erosiones—. Hablándole a los muertos de que muere en los jales el sueño de la plata, me siento como necio —de repente— porque el sol, elevado en el oriente, derrama tonos dorados. ¿Será señal de vida? (ノ*0*)ノ O, ¿será, tal vez, La Muerte? jcm {base "summertime 26", by j-saint beats}
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En una soledad de lengua muerta para una ciudad sorda, con señales que reflejan la misma decadencia en mi cuerpo y su tierra envenenada, el jale es como arcilla. La arcilla es como un mar, a veces seco, y cuando no está seco es podredumbre que fluye —seminal— en un desierto de la toxicidad en carne viva. La arcilla se despierta. Habla la soledad a su guarida. La arcilla se despierta, ilusionada, cual si no fuese ausencia la cruel vida. El eco del silencio hace las voces como melancolías. Igual nacen los cardos en los jales y fornican la sarna con los perros. Pensando como perro, en los desechos, la vida se demuestra inevitable. La ausencia no está sola. El cenit de los vientos laterales —como arriba es abajo—, en espirales, hace de mis recuerdos corporales la estúpida pasión por una aurora de antaño carcomida. La ausencia me convoca, con espinas, como a esbozar la Rosa de los Vientos, donde habré de soltar unas cenizas trazadas con la magia de mi gurbia —segada en erosiones—. Hablándole a los muertos de que muere en los jales el sueño de la plata, me siento como necio —de repente— porque el sol, elevado en el oriente, derrama tonos dorados. ¿Será señal de vida? (ノ*0*)ノ O, ¿será, tal vez, La Muerte? jcm {base "summertime 26", by j-saint beats}